Qué pasa hoy con los presupuestos que nadie persigue
El presupuesto se entrega, el paciente se lo piensa y la conversación se enfría. Recepción no tiene tiempo de perseguir uno a uno, llamar incomoda y el correo cae en la nada. No es que el paciente diga que no: es que nadie retoma la conversación en el momento adecuado. Esa facturación se pierde sin hacer ruido.