El coste oculto de la preparación por teléfono
Cada prueba que requiere preparación esconde una llamada (o varias) que alguien tiene que hacer. Si la llamada no se hace, o el paciente no la recuerda, la prueba se anula al llegar y ese hueco rara vez se cubre. Multiplicado por el volumen diario de un servicio de diagnóstico o un quirófano, el coste en tiempo de administración y en agenda perdida es alto y silencioso.