Por qué tu nota en Google no refleja la realidad
El sesgo del descontento es conocido: quien tiene una mala experiencia escribe; quien sale contento, no. Si no haces nada activo, tu puntuación pública la fijan los pocos enfadados. La forma sana de equilibrarla no es comprar reseñas ni incentivarlas, es facilitar que los muchos pacientes satisfechos que ya tienes dejen su opinión.